Vivimos en una época en la que la información abunda, pero la atención se convierte en el recurso más escaso. Herbert Simon lo dijo con lucidez: en un mundo saturado de datos, la atención humana se vuelve la moneda de cambio. Cada notificación, cada titular y cada tuit compiten por segundos de nuestra concentración. Ahí está el reto para periodistas y medios: captar y retener atención en un entorno hipercompetitivo. De la élite al “todos somos autores” Durante décadas, la distribución de información estuvo en manos de unos pocos. Las élites y los expertos marcaban la pauta, y el público se conformaba con lo que llegaba a los kioscos o al noticiario. Hoy la democratización de la comunicación es un hecho. Gracias a internet y a la “magia” de un clic, cualquiera puede publicar y encontrar su audiencia. Clay Shirky lo resumió sin anestesia: “Publicar ya no es un trabajo: es un botón.” Esa simple verdad reconfi...